martes, 8 de mayo de 2012

Focal y rostro


Empezaré presentando el trabajo y comentando los problemas que he tenido en su realización.  El ejercicio ha constado de diez fotografías realizadas con un objetivo Canon 18-135 mm. Se trataba de ir haciendo fotografías de un rostro, aumentando la distancia focal, para apreciar cómo influye dicha distancia en la distorsión de los rostros cuando tratamos de hacer un retrato. Es un intento de averiguar cuál sería la distancia focal idónea para la realización de retratos en primer plano con mi objetivo. La primera dificultad a la que me enfrenté, obviamente, fue conseguir convencer a la modelo para que posara, salvado este primer escollo con la promesa de una invitación a merendar, surgió el problema de mantener el encuadre en primer plano a distancias focales muy diferentes. El mayor problema lo representaban las distancias focales cortas, a 18 mm, si quería que todo el rostro ocupara la fotografía me debía acercar tanto a la modelo que la cámara no me permitía enfocar. La solución me llegó de la mano del compañero José Antonio, cuando me planteó que cerrando el diafragma podía aumentar la profundidad de campo, de tal forma que, aunque la cámara no me permitiera enfocar al rostro, este saldría correctamente enfocado en la fotografía. En las dos primeras fotografías tuve que cerrar el diafragma tanto como me lo permitió la luz. El último problema fue mantener el encuadre mientras me iba desplazando, alejándome de la modelo, a medida que aumentaba la distancia focal. Con un poco de maña y algo de recorte en Lightroom el resultado creo que es aceptable para mis posibilidades.





La primera conclusión que se extrae de la serie de fotografías es que se produce una distorsión del rostro a medida que cambiamos la distancia focal en nuestro objetivo. La distorsión más evidente se produce en las distancias focales más cortas. A 18 mm se produce un efecto barril, el rostro se deforma apareciendo la nariz mucho mayor y aumentando la sensación de profundidad desde la nariz hasta las orejas. Este efecto se mantiene en las fotografías siguientes y desaparece a partir del uso de una distancia focal de 50 mm. Entre 50 mm y 100 mm el rostro se mantiene bastante fiel al original y a partir de 115 mm se produce el efecto contrario al que se producía con las distancias cortas. El rostro se ensancha y pierde profundidad, dando una sensación, y perdón por la expresión, de "cara plato".

Uno de los problemas que me surgen es que en ejercicios anteriores llegué a la conclusión de que en mi cámara -dado mi sensor, tengo un factor de multiplicación de 1'6-  mi focal "normal" estaría en algo menos de 30 mm. Con esta distancia focal yo dispondría de un campo de visión similar al ojo humano, pero el problema es que con una focal de 30 mm mi cámara distorsiona el rostro como si estuviera utilizando un angular, que por otro lado es verdad que lo estoy usando. Llegados a este punto, aparte de dejarme arrebatar por la desesperación, me veo más ante una disyuntiva que ante una solución: o sacrifico campo de visión, o sacrifico distorsión.

En el tema que ahora nos ocupa, el retrato, parece claro que es más interesante sacrificar campo de visión en aras de mantener el rostro lo más similar posible al original. La distorsión que se produce en el rostro, en especial la producida por los angulares, no resulta en exceso favorecedora y únicamente se podría usar con alguna intención diferente a la de ser fiel al original.

He estado rastreando este tema por internet y el resultado no ha sido demasiado clarificador. En algún lugar he leído que la mejor focal para el retrato es 135 mm, supongo que será con otra cámara y otro objetivo, en mi caso se produce un aplanamiento y ensanche de la cara que no resulta favorecedor. En alguna otra página comentaban que la focal más correcta sería la que resultara del doble de la diagonal del sensor, en mi caso el sensor mide 28'4 de diagonal, luego la mejor distancia focal estaría sobre 60 mm. Esto quizás se acerca más a los resultados que he observado en el ejercicio, el rostro comienza a salir correctamente a partir de 50 mm y se mantiene en una deformación correcta hasta los 100 mm.

La conclusión sería que la distancia focal más correcta para fotografiar rostros en primer plano, en el caso de mi cámara y mi objetivo actual de 18-135 mm, estaría en una banda que se movería a partir de los 50 mm de distancia focal y hasta los 100 mm.

Por último, dejo los tres ejemplos más significativos en grande para que se puede apreciar mejor la distorsión del rostro



35 mm

60 mm

135 mm

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