domingo, 1 de abril de 2012

Lewis Hine

Entre el 11 de febrero y el 29 de abril de 2012 se expone en la sala de exposiciones Recoletos de la Fundación Mapfre un muestra del trabajo del fotógrafo Lewis Hine.


Mecánico trabajando, Lewis Hine
La muestra recoge 170 imágenes procedentes de la George Eastman House (Rochester, Estados Unidos) del fotógrafo norteamericano Lewis Hine (Wisconsin, 1974 - Nueva York, 1940). Lewis Hine fue uno de los padres de la fotografía documental. Comprometido en su tiempo con la causa de los trabajadores, trabajó activamente para que sus fotografías denunciaran las duras condiciones de vida para amplias capas de la población en la América de comienzos del siglo XX. 

Profesor y sociólogo, Lewis Hine abandonó la docencia en 1908 para dedicarse plenamene a la fotografía. Antes de eso, junto con sus alumnos, había realizado en torno a 1904 un gran trabajo sobre los inmigrantes recién llegados a América y que debían esperar para ser admitidos en la famosa isla de Ellis.
Siempre con la intención de usar la fotografía para mostrar las injusticias y de esta manera luchar para erradicarlas.


A partir de 1908 trabajó para la National Child Labor Committee, con el objetivo de combatir el empleo infantil en las fábricas americanas. Hine documentó cuidadosamente multitud de ejemplos. El impacto producido en la opinión pública por sus trabajos ayudó a que fuera cambiando la legislación relativa al trabajo de los menores.

Su trabajo siguió desarrollándose durante esos años en los barrios obreros de las ciudades industriales de Estados Unidos. Sus obras mostraron la situación de explotación y abuso de los trabajadores americanos. Después de la I Guerra Mundial viajó a Europa para documentar el drama de los refugiados al finalizar la contienda.

A partir de 1919, de nuevo en Nueva York, Hine retoma su trabajo en torno al mundo laboral. Su objetivo será mostrar la dignidad que el trabajo confiere al ser humano, la serie, que él denominó retratos laborales,  es una abierta exaltación de los trabajadores.

Esta exaltación del mundo del trabajo culmina entre 1930 y 1931 con el reportaje sobre la construcción del Empire State en Nueva York. Hine fue registrando en imágenes la construcción del gran rascacielos, emblema de la lucha de los Estados Unidos por salir de la Gran Depresión. Todas estas imágenes sobre el mundo del trabajo darían lugar, en 1932, a su única publicación: Men at Work.

A finales de la década de 1930 Lewis Hine no supo o no pudo integrarse en las nuevas agencias gubernamentales nacidas al amparo del New Deal. Organismos como  la Farm Security Administration, en la que trabajó Walker Evans, entre otros fotógrafos, fueron mostrando la difícil vida de los menos favorecidos tras la Gran Depresión.

Su último encargo lo realizó en una factoría textil de Connecticut, en estas fotografías muestra un mayor interés por las telas y las máquinas como formas abstractas, esto hace pensar que había empezado a considerar la fotografía desde un nuevo ángulo.

En 1940 murió en la más absoluta pobreza, dependiendo de la beneficiencia en sus últimos años.

Si alguno tiene oportunidad de pasar por Madrid recomiendo vivamente que visite esta exposición, es un placer observar todas esa imágenes clásicas, muchas de ellas son iconos de la América de la emigracion de comienzos del siglo XX o de la construcción de los grandes rascacielos. No he creido oportuno reproducir más fotografías en el blog y he preferido colgar el enlace a la página web de la fundación Mapfre en la que hay una muy interesante presentación de la exposición y de la obra de Hine.


Gervasio Sánchez: Antología



Cartel de la exposición


Antología es una muestra del trabajo del fotoperiodista Gervasio Sánchez desde 1984, año en el que comienza su trabajo en Centroamérica, hasta la fecha. Antología se expone en un antiguo edificio industrial de Tabacalera  (en la calle Embajadores, 53 de Madrid) y se mantendrá abierto al público del 6 de marzo al 10 de junio de 2012.
La exposición la organiza la Secretaría de Estado de Cultura con motivo de la concesión a Gervasio Sánchez del Premio Nacional de Fotografía 2009, otorgado por el Ministerio de Educación. A través de 148 fotografías, cerca de 100 retratos y 6 audiovisuales, se realiza un extenso recorrido por la dilatada trayectoria fotoperiodística de Gervasio Sánchez

Balcanes

Antología va un paso más allá de la simple muestra del trabajo de los últimos 25 años de Gervasio Sánchez. La exposición es toda ella una instalación en la que juega un papel principal, junto a las propias fotografías, el espacio, la luz y la música. La visita a esta exposición es toda una experiencia, una emoción difícil de olvidar.


Imagen de la exposición


Las salas de la antigua Tabacalera, viejas y desconchadas, con un cierto punto de espacio ruinoso y abandonado, acompañan perfectamente la muestra fotográfica que cuelga de sus muros. El dolor y la humanidad que asoma desde las instantáneas parece encajar mejor en estos viejos muros abandonados que en las asépticas paredes blancas de cualquier otra sala de exposiciones. La música, muy cerca en ocasiones del ruido impactante, y los montajes audiovisuales van acompañando al visitante a lo largo de la exposición. En la penumbra y soledad de pequeñas salas se van proyectando breves montajes en video. La sucesión de imágenes, al ritmo de la música, logra sobrecoger e impactar.


El Salvador, 1989

Las fotografías se organizan a lo largo de cinco grandes bloques temáticos: América latina, Balcanes, África, Vidas minadas y Desaparecidos. Son series de imágenes, que se corresponden con otros tantos trabajos previos del autor, y que nos van mostrando el trabajo de Gervasio Sánchez como fotoperiodista en los principales conflictos que han ido sucediendo en el mundo desde los años ochenta. Las fotografías son todas de gran tamaño y se reparten entre el color y el blanco y negro. Quizás, creí observar, el autor utiliza en mayor medida el color para mostrar el dolor en su extrema dureza, el instante trágico y espeluznante, y el blanco y negro para dar un cierto aire reflexivo y sereno a los trágicos momentos que nos enseña.



Niña, pizarra, bicicleta



Resulta difícil hablar sobre las fotografías, son tantas y tan impactantes que es complicado centrarse en alguna en concreto. Una buena parte de ellas son realmente duras, en muchos casos me resultaba complicado sostener la mirada sobre las escenas fotografiadas. Muerte, violencia, dolor, gritos desgarradores y sangre derramada sobre sucios suelos. Surge la duda: ¿Para qué? ¿Tiene sentido mostrar todo ese dolor a una sociedad opulenta y satisfecha como la nuestra? Esas imágenes: ¿nos conciencian de las miserias del mundo o nos anestesian la conciencia? Y cuando estoy en lo peor de mi debate aparece algo en las imágenes que les hacer cobrar un cierto sentido y significado más allá de la simple representación de las miserias de nuestro mundo. No lo llamaré esperanza, me parece que es algo que está más cerca de un vago concepto de lo humano. Junto a esas imágenes de dolor sin medida hay seres humanos, personas que miran a la cámara, hasta niños que saltan y juegan entre las ruinas en las que ha quedado reducida su ciudad. La vida continúa, con o sin esperanza, la vida continúa porque vivir es un cualidad de la condición humana. Y en esa vida en la frontera, en ese límite de lo humano, es donde se sitúa la cámara de Gervasio Sánchez, recordándonos tanto la miseria de la vida  como su aspecto inexorable. Mientras hay vida hay... vida, y no queda más que vivirla. Y la cámara, más bien el ojo, del fotógrafo nos lo muestra desde la belleza. Y esto, personalmente, sí que lo considero como la última esperanza. Algo se conmueve en el interior de uno mismo cuando, en desgarradora contradicción, se enfrenta el sufrimiento humano y la belleza. Muchas de sus instantáneas son de una belleza dolorosa, pero bellas, extremadamente bellas en algunos casos. Creo que la exposición mueve en el interior una profunda emoción reflexiva sobre un mundo que sólo conocemos a través de las imágenes, con toda la grandeza y la miseria que ello conlleva. Un mundo que entra fugaz en nuestras vidas y que con la misma fugacidad obviamos y arrinconamos. Quizás, lo que más admiro de la obra de Gervasio, es su intento de dar un mayor sentido a su trabajo como reportero gráfico más allá de esa fugaz vanalización que imponen los medios de comunicación. Su obra ha tratado de rastrear personas individuales, superando su condición de momentáneas víctimas anónimas, a lo largo de su vida. La serie de fotografías de vidas minadas es un ejemplo de cómo se puede ir más allá del momento periodístico concreto para contar la  compleja historia de una persona.


Sofia 14/19/24 años




Kosovo, 1999

Biblioteca de Sarajevo, 1993





Por último quiero resaltar el compromiso de Gervasio Sánchez con sus ideas reproduciento un pequeño fragmento de su discurso cuando, en 2008 y ante representantes del gobierno y del principal partido de la oposición de ese momento, se le hizo entrega del Premio Ortega y Gasset:

"Es verdad que las armas que circulan por los campos de batalla suelen fabricarse en países desarrollados como el nuestro, que fue un gran exportador de minas en el pasado y que hoy dedica muy poco esfuerzo a la ayuda a las víctimas de las minas y al desminado.

Es verdad que todos los gobiernos españoles, desde el inicio de la transición, encabezados por los presidentes Adolfo Suarez, Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero, permitieron y permiten las ventas de armas españolas a países con conflictos internos o guerras abiertas

Es verdad que en la anterior legislatura se ha duplicado la venta de armas españolas al mismo tiempo que el presidente incidía en su mensaje contra la guerra y que hoy fabricamos cuatro tipos distintos de bombas de racimo cuyo comportamiento en el terreno es similar al de las minas antipersonas

Es verdad que me siento escandalizado cada vez que me topo con armas españolas en los olvidados campos de batalla del tercer mundo, y que me avergüenzo de mis representantes políticos.

Pero como Martin Luther King, me quiero negar a creer que el banco de la justicia está en quiebra, y como él, yo también tengo un sueño: que, por fin, un presidente de un gobierno español tenga las agallas suficientes para poner fin al silencioso mercadeo de armas que convierte a nuestro país, nos guste o no, en un exportador de la muerte.
Muchas gracias."




Video exposíción: http://www.youtube.com/watch?v=vROKrH7Ewzo

Imagen de la exposición



Discurso de Gervasio Sánchez:  http://www.youtube.com/watch?v=MRbRuTXgt1I
Imagen de la exposición