viernes, 1 de junio de 2012

El reloj de Gerald Millerson




El ejercicio consiste en la realización de dos series de fotografías en las que el sujeto y la cámara permanecen en la misma posición mientras la iluminación, consistente en un flash portátil, va girando en torno al modelo hasta completar una circunferencia completa. Cada una de las doce fotos que se realizan para completar la circunferencia se sitúa en la posición que ocuparían las horas en la esfera de un reloj.

En la primera de las series, realizada a 1/125 y 22f, el foco de luz se ha situado a la altura de los ojos del sujeto, correspondiente a la hora 3, si suponemos una circunferencia vertical, en cuyo cénit se sitúan las 12 horas. En las 6 horas horizontal el sujeto estaría iluminado totalmente de frente recibiendo la luz desde una altura similar a la que están los ojos. La hora 12 sería la que situaría el foco en el lado contrario a la cámara, mostrándonos exclusivamente el halo que forma la silueta del sujeto.

La segunda serie de fotografías se realizó con una velocidad de 1/125 y una apertura de 16f, en ella la fuente de luz se eleva hasta la altura de 1 horas en la vertical. El proceso fue igual que para la primera serie, una vez situado el flash a la 1 hora vertical, se comienza colocando la luz en las 6 horizontal, frente al sujeto, y se va girando, realizando una foto por cada hora de la circunferencia horizontal.

El objetivo de todo este proceso es doble. Por un lado, observar el efecto de ir modificando la situación de una fuente de luz sobre el rostro; por otro, crear una esfera imaginaria alrededor del sujeto fotografiado que permita situar cualquier fuente de luz dando unos parámetros horizontales y verticales, parecido a como se puede localizar un punto sobre la esfera terrestre con los meridianos y los paralelos.

Esta es la primera serie de doce fotografías realizada desde las 3h vertical:


3h vertical

Vuelvo a subir las seis fotografías que supondrían media circunferencia para poder observar mejor el efecto de la luz sobre el rostro:
<>
6h
7h
8h
 9h
 10h
 11h

Cuando la luz se sitúa a las 6 horas la cara está totalmente iluminada, no aparecen sombras sobre el rostro, por lo que éste da una sensación de superficie plana, falta de relieve, con un menor volumen. A medida que la luz se desplaza, las 7 horas y siguientes, las sombras se van haciendo más perceptibles, aumenta el modelado y la textura. El problema puede venir con el retrato, un aumento de la textura puede dejar más expuestas las imperfecciones del rostro a la cámara.

La segunda serie de fotografías, la fuente de luz se sitúa en la hora 1 vertical, a unos 33º del cénit de la circunferencia vertical:

1h vertical

Como en la anterior, vuelvo a subir las seis fotografías de la primera semicircunferencia para apreciar mejor el efecto de la luz en el rostro:

6h                         7h
 8h
 9h
10 h11h


Cuando la luz está colocada por encima de la altura de los ojos del sujeto, el resultado es la aparición de sombras sobre el rostro. La nariz y las cejas proyectan pequeñas sombras que aumentan el modelado. La sombra del sujeto se proyecta a su espalda, por debajo del punto de visión, lo que permite que la sombra no sea visible en la fotografía. En definitiva, una posición elevada de la fuente de luz suele dar unos resultados más atractivos. De hecho, una de las posiciones clásicas en el retrato, la conocida como "paramount" coloca la fuente principal de luz a una cierta altura sobre la cámara. Al igual que cuando la fuente de luz estaba a la altura de los ojos, desde la posición de 1 horas vertical, cuando vamos rotando el flash hacia las 7 horas horizontal y siguientes, las sombras aumentan en el rostro, y con ellas el volumen y el dramatismo de la escena. En las fotografías realizadas a las 7 y a las 8 horas aparece, en el lado en penumbra del rostro, el característico triángulo iluminado de la posición conocida como "Rembrand".

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